Ahora mientras algunas se secan las lágrimas, otras cambian Fcfa a euros y otras están facturando, tengo tiempo para pensar un poco y darme cuenta de la cantidad de emociones contenidas y vividas durante todos estos días.
Ésta era mi tercera vez en venir, y todavía sigo sorprendiéndome, de la gente de aquí, de situaciones, de los colores, los olores, la alegría, la basura por las calles, la limpieza de las casas, los sonidos, los rapidcars y los miles de matices existentes en este increible país, de las desigualdades que se ven en las diferentes regiones, ... y de millones de cosas más.
Al principio estaba muy pendiente de todas las personas que venían desde Andalucía, quería que vivieran, vieran y disfrutaran todo lo posible en este país. Quería que tuvieran la posibilidad de hacer todas las preguntas que quisieran y comprendieran las luces y sombras que hay en este país. Al cabo de dos días, me dí cuenta, que cada persona debe vivir su experiencia, que este país enamora a cualquiera y que las experiencias tienen que ser vividas por cada una (da igual que se avise de la "caló", de los sabores, de los colores, de la música, de los ritmos y la concepción del tiempo).
Ahora sólo puedo darle las gracias a cada una de las personas que han vivido esta experiencia, que la han compartido conmigo, ya sean de España o Senegal, ya hayan estado aquí o hayan estado siguiéndonos por el blog.
MUCHAS GRACIAS
Silvia (MAD África)
ENCUENTRO INTERCULTURAL DJOOKOO SENEGAL ORGANIZA MAD AFRICA PARA SCOUTS DE SENEGAL Y SCOUTS CATÓLICOS DE ANDALUCIA
presentación
jueves, 22 de septiembre de 2011
miércoles, 21 de septiembre de 2011
Porque esto es África
África no es solo guerra, pobreza y corrupción. África es, otra cosa.
África es superación. Ciudadanos que luchan por conseguir una mejor calidad de vida.
África es plural, múltiple. Una paleta interminable de colores, paisajes y tradiciones.
Es una sociedad comprometida, que se mueve, que lucha, que exige con firmeza a sus dirigentes que gobiernen por y para los ciudadanos.
África es teranga, acogida. Un continente que te abre sus puertas y te lo enseña de la mano.
Es asamblea. Una comunidad rural que se reúne a la sombra de un baobab y decide. ¿Cómo se puede hacer tanto con tan poco?. Como dice Fatou, “Dios debe ser negro”.
África es creación de redes, de asociaciones para la promoción de la mujer, el respeto a personas con discapacidad, el cumplimiento de los Derechos Humanos.
Es convivencia entre católicos y musulmanes, entre wolof y serere, ebtre senegalesy libaneses.
África es muchas cosas; pero sobre todo, África es FELICIDAD.
Que no nos engañen ni cuenten milongas porque esto; sí que es África.
Eu (Grupo I - Norte)
Días 19 y 20: Dakar, La gran ciudad.
Día 19: Tras el largo camino de Patar lia a Dakar comenzamos el día con una ponencia del CONGAD, la cual trabaja por mejorar la situación de África Occidental. Un ejemplo del trabajo que realiza es la presión que ejerce sobre los gobiernos según las necesidades de cada país a la hora de decidir en que invertir el dinero público. Tal como nos dijo Bubakar Sek, el director general de la asociación, "el cambio es posible", "para que África se desarrolle, debemos exigir los africanos y las africanas responsabilidad a nuestros gobiernos", "los países del norte piensan en sus intereses y necesidades, por lo tanto, África tiene que pensar en los suyos", "la sociedad civil tiene que estar atenta a las políticas públicas y presupuestos, para exigir", "la política tiene que estar al servicio de la ciudadanía, no de los intereses económicos de entidades privadas o públicas extranjeras y locales".
Una vez terminada, el grupo de scouts de Senegal y Andalucía se dividió en tres grupos para realizar la primera evaluación del encuentro, que en general fue satisfactoria y por primera vez hubo cocina española. Tras el almuerzo los scouts de Andalucía hicimos una pequeña asamblea para después dar un paseo por Dakar y hacer algunas compritas en un mercado artesanal y en el mercado central. Más tarde visitamos la catedral de Dakar situada junto a un local de uno de los grupos scout de Dakar, el Grupo Scout San Miguel II y tuvimos la suerte de que aun estando cerrada nos la abrieran y así poder ver su interior y nos explicaron algunas de las características de ésta.
Terminada la cena y aun estando agotados tras este día tan intenso nos dirigimos a conocer la vida nocturna de Dakar, concretamente a un pub donde nos tomamos algún que otro refrigerio no muy frío. A las 2 de la madrugada se decidió volver al colegio para dormir y descansar de este duro día.
Día 20: Hemos madrugado para visitar la conocida isla de Gorée. Tras desayunar rápidamente nos dirigimos al puerto para coger el barco que nos llevaría a nuestro destino, pero cual fue nuestra sorpresa al ver que la policía nos volvía a parar por enésima vez, haciéndonos retrasar y perder el que salía a las 10 de la mañana por lo que esperamos al de las 11.
Una vez llegamos a la isla y con un cielo nublado comenzamos nuestra visita a la isla. En esta ruta turística pudimos ver un antiguo cuartel de la marina francesa que ahora es un colegio femenino en el que cada año seleccionan a 25 niñas de entre todo Senegal. Después entramos en el primer teatro de Gorée en el que actualmente se imparten clases de bachillerato y formación profesional el cual tiene el 100% de aprobados. Más tarde subimos al punto más alto de la isla en el cual vimos un monumento dedicado a la esclavitud y un cañón anterior a la primera guerra mundial.
Tras el almuerzo visitamos la última casa de esclavos dónde nos explicaron como funcionaba. Normalmente los esclavos eran separados de sus familias y estaban de tres meses a tres meses y medio antes de ser vendidos a mercaderes europeos. Se estima que en los trescientos años que duró la esclavitud pudieron ser vendidos entre 15 y 20 millones de personas.
Después de esta visita nos reunimos con un representante del ministerio de juventud y deporte al cual se le realizaron cuestiones y propuestas muy interesantes tanto de SdS como de SCA. Una vez terminada la reunión hubo tiempo para realizar más compritas practicando el regateo senegalés y darnos un bañito en las transparentes aguas de Gorée.
Una vez cenados comenzó la fiesta de clausura al más puro estilo senegalés con timbales, canciones y bailes.
La despedida se acerca y nadie quiere que ese momento llegue.
Escriben estas líneas Borja y Mari de Chiclana bajo las estrellas de Dakar.
martes, 20 de septiembre de 2011
Día 18: La misma luna
El camino de vuelta de Patar lia, estuvo lleno de sorpresas, la primera, aunque esperada, no dejo de ser uno de los momentos más difíciles y emotivos que hemos vivido aquí en Senegal. Nos desviamos de nuestro camino a Dakar, para ir Kaolack. Esta es la ciudad donde reside la familia de Papa Simel, nuestro compañero de proyecto (ponente de mucho de los temas sobre Senegal) desde que se inició Djoko, quien por motivos de este mundo tan injusto, no nos ha podido acompañar; así que aprovechamos para visitar a su madre, a transmitirle, el gran trabajo que hace su hijo y los amigos que se ha ganado allí donde va. Su madre emocionada, nos transmitía su agradecimiento por haberle hecho llegar la gran labor que Papa hace desde lejos. Nosotros desde aquel patio de su casa de un barrio humilde, solo podíamos pensar el por qué estábamos todos allí, y no él…hay abrazos que te llenan de orgullo y hay otros que no se pueden dar y te parten por dentro.
Pero en Senegal, no estamos teniendo tiempo para dejar que los sentimientos reposen, hay que levantarse y seguir empapándote de todo, ya habrá tiempo para asimilar.
El autobús, se estropeo, y la policía, nos paraba continuamente, hasta el punto de indignar a nuestros coordinadores senegaleses, que son los primeros dolidos, con la realidad de un país que a nivel administrativo funciona a golpe de corrupción. Las carreteras las lleva una empresa portuguesa que nos para cada poco para cobrar también su peaje, ya podía ir ese dinero a manos senegalesas al menos.
Llegamos tarde y cansados a Dakar, a pesar de ello, nos esperaba la comida de nuestras cocineras, quienes junto a los Scouts de Senegal, están entregados a este proyecto viven para nosotros.
El contraste de Dakar con las zonas rurales, es impresionante, ahora vivimos en una ciudad enorme y tremendamente anárquica, humo, coches, ruidos, a veces música, vendedores…el silencio y el sonido de los pájaros quedaron atrás, parece difícil de creer que sea el mismo país, sólo la luna que sigue brillando de forma especial en Senegal, nos conecta con Patar lia, en este mundo tan desigual, también es difícil de entender que sea la misma luna que vosotros veis desde Andalucía...
Pablo Gelo
Pablo Gelo
lunes, 19 de septiembre de 2011
Días 16, 17 y 18: UNA EXPERIENCIA POR LA SENEGAL MÁS RURAL
Día 16 (a partir de la comida): Dos horas y media más tarde aproximadamente llegamos a Patar Lia. Esta comunidad, formada por 54 pueblos se distingue de las demás por ser rural. La primera parada fue en Somb, uno de los poblados donde MAD África ha trabajado en los últimos años en la construcción de una escuela de secundaria y una guardería. Allí nos recibieron, como es habitual en Senegal, a ritmo djembe para hacernos una recepción oficial, moviendo las piernas a una velocidad que casi nos es difícil de seguir con los ojos. Y de intentar imitarlos ya ni hablamos… Muchísimas eran las mujeres que nos esperaban ya desde nuestra llegada en el autobús. Perfectamente ataviadas con sus trajes, esos camisones de colores muy alegres combinados con los pañuelos que llevan en la cabeza. También nos dieron la bienvenida una multitud de niños en busca de un saludo, una sonrisa o un simple juego.
Como el camino había sido largo e incomodo, nada más acabar la recepción, nos desplazamos hasta Londior, el poblado que nos ha acogido durante todo el fin de semana. Y no crean que fue fácil, para llegar hasta aquí, el autobús tuvo que meterse por un camino bastante estrecho y de arena (donde se han quedado atascados varias veces los coches), repleto de plantaciones de mijo a ambos lados. Londior es un lugar que a primera vista, parecen unas chozas bastante precarias pero que nos hemos dado cuenta de lo bien que está todo organizado aquí. No hay electricidad pero sí disponemos de agua. Es la vida rural, la vida en el campo. Hay cinco chozas alrededor del árbol que se encuentra en mitad de esta placita. Debajo de ese árbol es donde se hace la vida en Londior cuando el calor empieza a apretar. No hay cocina, la comida se hace en una pequeña parcela exterior donde las mujeres organizan el almuerzo para todo el poblado.
El mismo viernes por la noche, Londior nos dio también la bienvenida. Una nueva taranga con bailes y mucha percusión que hizo que nos volviéramos a quedar perplejos con el ritmo y la velocidad a la que mueven sus piernas. Para ellos es muy importantes que en cada sitio donde estemos nos sintamos bien acogidos y como en casa, y realmente lo consiguen con su hospitalidad.
Día 17: El sábado por la mañana visitamos Patar Lia, la capital de la comunidad rural. Allí asistimos a una asamblea en la que estaban representados los alcaldes de todos los pueblos de la comunidad, así como Madame Wade, la presidenta de AFEE (niños, mujeres y medioambiente), una asociación que junto con MAD África, trabaja en esta comunidad. También estuvieron presentes el subprefecto del ministro de la zona y el presidente de la comunidad. Allí se trataron temas diversos, entre los cuales, destacó el papel de la mujer en la sociedad senegalesa. Nos explicaban nuestros compañeros de Scouts de Senegal, que es muy típico realizar este tipo de asambleas para tratar diversos temas sociales y aprovecharon que estaban todas las representaciones de la comunidad para hablar sobre temas de la misma, como el funcionamiento del Centro de Salud que más tarde visitamos.
Ya por la tarde, visitamos algunos de los proyectos que MAD África y AFEE han hecho conjuntamente en esta zona. Visitamos la escuela y la guardería de Somb, así como el centro de Salud de Bemgane.
La anécdota del día llegó cuando de repente, comenzó una de las típicas tormentas que en esta fecha aparecen con frecuencia. En vez de refugiarnos decidimos usar el agua, que caía bastante fuerte, para refrescarnos, y de paso, bailar, cantar y dar muchos saltos bajo la lluvia. Fue uno de los momentos más significativos del día. Como pueden imaginarse, acabamos completamente empapados pero contentísimos.
Después de la cena, presenciamos otra de las cosas típicas de Senegal, asistimos a un combate de lucha senegalesa que organizaron en la plaza del poblado. Es algo parecido a la lucha canaria, en el que se enfrentan dos personas y tienen que derribar a la otra, haciéndoles caer sobre su espalda. Sin duda un espectáculo, no sólo por la lucha, sino por todo lo que se monta alrededor. La lucha comienza con un ritual en el que los oponentes se desafían, los luchadores se impregnan en agua y leche y, como no puede faltar, en medio de este ritual también están presentes la música y el baile.
Día 18 (por la mañana): Y el domingo ha amanecido caluroso. Esta mañana disfrutaremos de la compañía de las mujeres que forman parte de la Red de Poblados “Mbokator ndef doole” (La unión hace la fuerza), que acoge a más de 20 agrupaciones de los 54 poblados de la comunidad rural. Está previsto que nos hablen de cómo surgió, qué hacen, para qué formaron la red, cómo se organizan, etc. Esta misma tarde partimos hacia Dakar, por lo que nos han comentado un viaje largo, así que ya contaremos qué tal ha ido.
Diego de Chiclana y Mara de Sevilla se despiden porque en unos momentos va a comenzar una lucha senegalesa entre españoles y los propios lugareños. Va a ser todo un espectáculo.
P.D. Estamos disfrutando todos muchísimo de esta experiencia pero también nos acordamos, y mandamos un saludo a todos aquellos que finalmente no han podido estar aquí con nosotros.
viernes, 16 de septiembre de 2011
Día 16: de camino a Patar Lia
Hoy día 16 hemos vuelto al campamento de Mbour. Ha sido como una vuelta a casa. Después de unas deseadas duchas y pintar un mural en el muro del campamento, estamos recogiendo todo porque definitivamente dejamos Mbour después del almuerzo. Nos vamos a Patar Lia. Y avisamos de que quizás en los próximos días no podamos actualizar el blog, debido a que no tendremos cobertura. Allí el wifi y la electricidad son una fantasía.
Ba suba!!!!
Celi Camargo
Ba suba!!!!
Celi Camargo
Día 15: La convivencia entre musulmanes y cristianos es una realidad
Comenzamos un día distinto que rompe con la rutina de permanecer instalados en el campamento de Mbour (¡¡si es que la rutina existe aquí!!). Madrugamos bastante ésta vez para salir en nuestros característicos autobuses, destino a Joal - Fadiouth. Lo único que sabemos a priori de éste lugar es que se trata de un pueblo formado por una zona en tierra firme, y otra sobre una isla. Una isla que curiosamente, crearon los pescadores del lugar a lo largo de los años. A base de amontonar toneladas y toneladas de conchas, fruto de sus labores en el mar.
Arrancamos y tras un corto trayecto lleno de canciones, palmadas, y mezcla de ritmos blancos y negros, paramos a hacer una visita obligada, en el camino de Joal Fadiouth: La casa de Leopold Sedar Senghor. Primer presidente de la era democrática de Senegal e icono para todos los senegaleses. Un guía, junto con la siempre impecable traducción de Fatou (nuestra senegalesa más andaluza), nos explicó como fue la vida de Senghor durante su niñez, quién fue su padre, su familia, costumbres, y por supuesto su casa. Allí nos hablaron de mezcla cultural, de intercambio religioso… Y pudimos comprobarlo cuando al terminar la visita pasamos al patio trasero donde un inmenso baobab (árbol sagrado para los animistas africanos), nos recibió y posó para nuestras incansables cámaras fotográficas. El mismo que hace un tiempo escuchó las oraciones de la familia Senghor y que fue testigo de quién sabe cuántas cosas.
Tras otro rato de carretera, cantando, viendo paisajes que en nuestras mentes se quedarán grabados para siempre y recibiendo el saludo de todo aquel que nos ve a través de las ventanillas del autobús, llegamos por fin a nuestro destino.
La primera sensación… ¡Qué calooooor! Es impresionante. Cuando crees que has pasado la mayor calor que se puede pasar, llegas a otro que te demuestra que siempre se puede sudar más. Pero así y todo, empapaditos en nuestras camisetas, nos encontramos encantados de llegar. Nos dejan a la orilla de un puente. En una orilla, nosotros y la parte musulmana de Joal Fadiouth. Frente a nosotros, un puente que llega a la parte católica. Y a su otra parte, una isla dominada por un llamativo campanario cuya cruz final se ve desde casi cualquier punto de la zona.
No paramos en todo el día. Antes de comer nos llevan a dar un paseo en canoa por los manglares. Después, vamos a la playa a intentar refrescar un poco el sofoco de la mañana. Y por último volvemos al lugar donde dormiremos. Para el almuerzo tenemos Yassa. Una vez más es un plato basado en arroz, aderezado con pescado y cebolla. Puede parecer algo simple, pero nada más lejos de la realidad.
Durante la tarde, salimos a dar un paseo por la isla. Nos hablaron de las costumbres, de la forma de vida… Y por supuesto de interculturalidad. De hecho visitamos el cementerio, donde musulmanes y católicos entierran juntos a sus antepasados. Joal Fadiouth es un claro ejemplo de que la diversidad no tiene por qué llevar a conflictos innecesarios. Vimos con nuestros propios ojos cómo gente de creencias muy diferentes, viven en familia aceptando sus diferencias y reforzando sus semejanzas. Y a parte, nos percatamos de algo más. Si leías la fecha de nacimiento y fallecimiento de las tumbas, comprobabas que la inmensa mayoría de gente allí enterrada, había vivido en torno a los 90 y 100 años. Interesante dato, tratándose de un continente del que generalmente sólo tenemos mala publicidad en nuestros medios de comunicación. Lo que no nos suelen contar es la inmensa felicidad que transmiten en todo momento y las ganas de vivir que desprenden. Quizás sea uno de los motivos de que vivan tanto…
A la vuelta al campamento base en Joal Fadiouth, (un salón parroquial) llevamos a cabo una actividad de sensibilización contra el paludismo, en el que de nuevo se reúnen a un grupo de mujeres con niños pequeños, para hablarles sobre medidas preventivas para evitar la propagación y contagio de la enfermedad, y se les reparten mosquiteras. De nuevo, volvemos a perder agua y no sólo por el sudor, sino por la baba que se nos cae incesante al ver las caras de los niños y niñas allí reunidos. Disfrutamos un montón de ellos, sus juegos, sus risas y la amabilidad de sus madres.
Y después de la cena, el momentazo del día. Nos proponen asistir a una celebración de la etnia serere. Por supuesto, allá que vamos nosotros, expectantes.
Llegamos a una plaza, con la única iluminación de un foco. En ella, un montón de personas, colocadas en círculo ocupando la envergadura de la plaza. Y entre ellas, nosotros. De repente, las mujeres levantan a los niños de los bancos para recibirnos y ofrecernos asiento entre ellos. Nosotros un poco apurados, accedemos. Y de repente, un grupo de 5 hombres, comienzan a tocar. Llevan distintos instrumentos de percusión con los que empiezan a tocar ritmos imposibles de seguir. Pero para nosotros claro, no para ellos. Empiezan a acercarse a los músicos mujeres, niños y también compañeros nuestros de Scouts de Senegal que se animan. Y todos comparten sus bailes y su energía. Un momento inolvidable sin duda. La emoción me mantuvo callada casi todo el tiempo. Increíble.
¡¡Ba suba a todos!!
Celi Camargo (Grupo I Scouts de Sevilla).
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